Edna Osuna, estudiante del Pima Community College, no se da por vencida. Aunque es una de las alumnas afectadas por la Proposición 300, que entrará en vigor a partir de este semestre de verano, planea seguir estudiando para convertirse en una enfermera.
"Voy a durar un año más para transferirme a la universidad. Me extendí un año más porque no voy a tener tanto dinero para pagar tantas clases, ahora solo tengo cierto dinero y nada más", dice Osuna, de 19 años de edad.
La Proposición 300 fue aprobada por el 70 por ciento de los votantes en Arizona el pasado mes de noviembre y entre otras cosas, prohibe a los inmigrantes indocumentados pagar cuotas como residentes de Arizona en universidades públicas o colegios comunita-rios así como recibir ayuda financiera del gobierno para sus estudios.
Ante la implementación de la ahora Ley 300, Osuna dice que algunos de sus compañeros están pensando en abandonar sus estudios.
"Algunos de ellos tienen miedo, piensan que si llenan la forma amarilla (para registrarse a clases), pueden venir y checar si son indocumentados o no", comenta la estudiante. "He oído de unos 20 estudian-tes que piensan no entrar porque no pueden pagar cuotas como residentes".
Por eso Osuna, quien creció en Tucsón y se graduó de la preparatoria en 2005, se ha preocupado por — literalmente — pasar la voz entre sus compañeros para que sepan que existen posibilidades de continuar sus estudios.
También participa en dife-rentes grupos y asociaciones, e incluso comunidades en las iglesias, para explicarle a la gente sobre las alternativas.
"En las reuniones que he tenido con grupos de las iglesias, me he dado cuenta de que muchos adultos habían dejado de ir a sus clases cuando recién se aprobó, pero parece que ya están otra vez de vuelta", dice Osuna.
Y es que más allá de tener el dinero para cubrir ahora las cuotas como estudiantes no residentes de Arizona, la preocupación de muchos es que si al momento de registrarse a clases declaran cuál es su estatus legal, eso pueda ser un punto en su contra.
Si pueden estudiar
Las autoridades del PCC aclaran que ellos no reportan los nombres de los estudiantes a la autoridad migratoria.
"No somos INS, somos una institución educativa", aclara Leticia Menchaca, responsable del área de Desarrollo Estudiantil del Pima Community College.
Menchaca explica que la responsabilidad de la institución es acatar la nueva ley e implementarla.
"Y lo estamos haciendo a través de nuestra forma para calcular el costo de la matrícula, pero no reportaremos nombres al INS, los estudiantes no deben tener miedo de asistir a la escuela".
En la nueva forma, de color amarillo, el estudiante debe seleccionar entre declarar su estatus migratorio legal presentando documentos que así lo acrediten, o escoger la opción de estudiante que no busca calificar como residente, y en ese caso pagaría una matrícula como no residente.
Al declarar su estatus legal, explica Menchaca, simplemente se define si el estudiante es elegible para pagar cuotas como residente o no residente.
"Dependiendo del costo, entonces ya ellos administran su presupuesto y nosotros trabajaremos con ellos en el número de horas que ellos puedan pagar", dice. "Queremos que todos sepan que pueden asistir a Pima Community College, quizás paguen como no residente y tomen menos horas/crédito, pero el mensaje debe ser claro de que esto no debe ser disuasivo".
David Irwin, vocero de PCC, dice que hasta el momento no se ha visto una reducción significativa en el número de estudiantes.
"A lo mejor no son elegibles para las cuotas como residentes, pero todavía pueden asistir a las clases y algo que tal vez quieran considerar es tomar al menos seis créditos para que no paguen mucho", comentó Irwin.
Las cuotas para estudiantes no residentes para el semestre de Otoño 2007 son $80 dólares por crédito, en el caso de tomar entre uno y seis créditos. Para cursar siete o más créditos, la cuota para no residentes aumenta a $236 dólares por crédito.
Por eso es importante que aunque se tarden más tiempo en terminar, no dejen de estudiar aunque tomen menos créditos, dice Osuna.
"No podemos darnos por vencidos, es lo que quiero decirle a todo mundo, que no se den por vencidos, porque dándonos por vencidos van a llegar más leyes (similares), este es el principio de muchas leyes que están por venir", comentó.
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