Del mismo cuero…
Por Paco Ureña
Como se puede ver, no es difícil darse cuenta que las autoridades sanitarias del estado de Sonora han hecho del tabaquismo una especie de cruzada sospechosamente tenaz.Sospechosa, porque parece que no hay otro asunto relacionado con la salud pública que sea lo suficientemente importante para ocuparlos con más beneficio para la comunidad.Como probablemente ya sabes, estimado lector, casi todos los días tenemos información relacionada con este asunto en la mayoría de los medios de comunicación, ocupando no poco espacio que, también, podría ser utilizado en algunos temas -digámoslo así-, más trascendentes.Por favor, no me malentiendas; de ninguna manera estoy diciendo que fumar tabaco sea algo bueno o útil. Por supuesto que no. De hecho me da tristeza ver fumar a muchos jovencitos y jovencitas que, con poses verdaderamente ridículas, fuman como chacuacos (chimenea).¿Que este hábito es pernicioso? Sería más que estúpido negarlo. El que fuma tiene enormes posibilidades de terminar con cáncer pulmonar o de otro tipo. Pero los que infortunadamente por inducción e ignorancia nos aficionamos al tabaco hace ya demasiados años, desconocíamos estos riesgos. Y los desconocíamos porque, precisamente las autoridades los ocultaban.Déjame decirte: Desde mediados de los años treinta se sabía, con certeza absoluta, que el tabaco es precursor del cáncer pulmonar. El problema fue descubierto en Alemania y desde ahí esa información se distribuyó a todo el mundo; es decir, a todos los gobiernos.Que los gobiernos decidieron conscientemente ocultar esta información por 50, 60 o 70 años tiene un sólido fundamento: había que seguir cobrando los impuestos al tabaco. Por lo tanto, muchas personas se engancharon en el hábito absolutamente ignorantes de sus riesgos, como es el caso de quien esto escribe. ¡Gracias, autoridades!En mi opinión, el tabaco en sí mismo no causa todas las enfermedades que se le atribuyen; lo que causa deterioro de la salud es el humo que produce, aunque parezca ocioso decirlo. Y sin embargo, hay mil actividades humanas que generan humo y nadie se ha preocupado de ello.O dime tú si no has sido víctima de un camión urbano o un auto que te ha fumigado más de una vez con su profusa cauda de humo; humo que debe representar algo así como unos mil fumadores lanzándote el humo de su tabaco simultáneamente. Conste que tienes derecho a pensar que esta afirmación es tonta -y puede serlo-, pero es absolutamente irrebatible. Y pregunto: ¿Hacen algo al respecto las autoridades? Y me respondo: ¡No!Y sobre este punto, baste con lo dicho hasta aquí.Pocas personas, creo, son conscientes de las supinas manipulaciones informativas que manejan las autoridades sobre este asunto del tabaco. Dicen ahora nuestros próceres de la salud, que en un año han gastado 14 millones de pesos para atender a los 2 mil 100 sonorenses que fallecieron por problemas relacionados con el tabaquismo, lo que resulta en 14 millones de pesos.No dudo que esta información sea correcta. Sin embargo, me gustaría mucho saber cuánto cuesta atender a los sonorenses que son atropellados por un automovilista; cuánto se invierte para atender a los sidosos; cuánto cuestan los nacimientos, y cuanto cuesta esto y aquello.Sería bueno saberlo porque -digo-, podría resultar que los fumadores que fallecen sean más baratos que todos estos otros pacientes que menciono, sin contar los que no he mencionado.Si de lo que se trata es ahorrar, deberíamos prohibir que las señoras tengan hijos. Además, sería muy sano saber qué porcentaje del total de los difuntos que se despiden al año son fumadores. Un comparativo de esta naturaleza sin duda dimensionaría más adecuadamente el problema del tabaquismo.¿Quién paga la atención médica a los fumadores? Nuestros funcionarios afirman que los 14 millones de pesos que mencionan en su información, le cuestan al gobierno. ¡Falso de toda falsedad! Ese dinero -y mucho más-, sale, precisamente, de las bolsas de los fumadores. Porque debemos recordar que cada cajetilla de cigarros aporta el 50 por ciento o más de su precio al público, a las arcas de Hacienda.¿Por qué crees que no cierran -ni cerrarán-, las fábricas de cigarrillos? Esos son muchos, pero muchos millones de pesos, miles de millones, de manera que los fumadores pagan su atención médica de su propia bolsa, y todavía le sobra feria al gobierno para sus chuchulucos.Si el Gobierno Federal no le da participación de esos impuestos al estado, ésa es otra canción...Salvo, naturalmente, tu mejor opinión.
● E-mail: francisco.urena@yahoo.com
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